Expertos en reclutamiento de ejecutivos señalan que en la selección de candidatos adultos es fundamental su trayectoria en diversos cargos e industrias. El haber pasado por varias experiencias laborales demuestra su adaptabilidad a nuevas situaciones. Esto, porque muchas veces se cuestiona la flexibilidad de las personas de mayor edad que tienden a hacer carrera en una misma empresa. 

Buscar trabajo después de los 60 años es una experiencia desafiante. Posicionarse en el mercado laboral a una edad mayor supone una serie de retos no menores para la generación de los baby boomers . Desafíos que tienen que ver, principalmente, con la edad y la barrera de entrada a un mundo dominado cada vez más por millennials .

Sin embargo, aseguran los expertos, los ejecutivos seniors cuentan con una serie de cualidades interesantes a la hora de elegir un candidato para puestos directivos, e inclusive, para sumarse a los directorios a modo de asesores. Y con ese foco, algunos head hunters entregaron sus consejos para elaborar un currículum atractivo y lograr una entrevista sólida.

En general, los expertos comentan que a la hora de enfrentarse a un proceso de búsqueda de trabajo, será clave la experiencia en diversos cargos y, sobre todo, tipo de industrias. “A ese nivel será importante también el haber pasado por transformaciones de distinto tipo, aspecto que se debe destacar en el perfil profesional, con la finalidad de demostrar evidencia de adaptabilidad, lo que puede ser un elemento de cuestionamiento en profesionales de mayor edad”, dicen desde Mandomedio.

CV debe ser breve , pero potente

La primera aproximación a un nuevo puesto de trabajo es el currículum vitae (CV). Sin embargo, preparar uno después de más de 30 años de experiencia puede ser una tarea difícil, sobre todo porque este debe resaltar entre las decenas de presentaciones que los reclutadores revisan día a día.

En ese sentido, Isabel Carrasco, Principal de Page Executive, recalca que este documento es la primera vitrina del candidato para cualquier proceso, y que en todos los casos este debe ser muy simple a la lectura. “Esto significa destacar aquellas experiencias en empresas donde han estado varios años, reforzando las funciones generales del cargo y los logros. Y debe tener como máximo tres páginas”, dice. Todo un reto si se tiene en cuenta que una persona mayor cuenta con más de tres décadas de experiencia laboral.

Por su parte, Marcela Jiménez, jefa de Desarrollo de Carrera de Mandomedio, coincide en la extensión curricular, y da luces sobre la construcción y el orden del mismo. “En los cargos iniciales solo es necesario especificar la empresa, puesto y tiempo de permanencia, sin mayor detalle. Debe guiar la atención hacia las experiencias de mayor estamento, permanencia o que resulten más atractivas para la industria a la que deseen apuntar en la actualidad”, precisa.

Sin perjuicio de esto, agrega que se puede hacer un CV funcional que responda a la cronología de la trayectoria profesional, poniendo énfasis en el resumen de máximo seis líneas. En cada experiencia, dice que se debe poner como enunciado “Ejecutivo” (si aplica a rol gerencial), con los años de carrera profesional en las empresas donde se desenvolvió y una breve descripción del cargo.

“Luego se pueden especificar áreas y proyectos emblemáticos. Como último dato, se deben agregar los idiomas que maneja y temas específicos de conocimientos que puedan aportar a dirigir la postulación a empresas de interés para el candidato”, señala Jiménez, precisando que es importante evitar información poco relevante, como cursos y talleres menores. Con esto, los expertos se refieren a cursos de corta duración, presenciales u online , o seminarios a los que la persona asistió a lo largo de su carrera laboral. “Los estudios de educación media y prácticas laborales no deberían ir en el CV de un senior “, agrega.

De hecho, esta última información solo debiera ir hasta haber completado un máximo 10 años de experiencia laboral, después pasa a ser un dato poco importante.

Benjamín Toselli, presidente ejecutivo de IT Hunter, reconoce que si bien hoy existen otras instancias para darse a conocer laboralmente -como las redes sociales y en especial LinkedIn-, el currículum continúa siendo considerado una real carta de presentación. “En él, la persona debe ser lo más concreta posible, por lo que hay que evitar aquellas palabras que están de más o frases que no aporten nada. Hay que usar párrafos cortos y escribir en tercera persona”, afirma Toselli. Algunos ejemplos de textos que no aportan al documento son: “Adaptación a personal de todos los niveles”, “Fuerte ética laboral” o “Capacidad de resolver problemas”.

Otro factor a considerar se vincula al hecho de marcar la diferencia con el resto de los candidatos, donde la edad puede ser un buen aliciente. El senior , por ejemplo, puede capitalizar su nivel de expertise , entregando seguridad al contar su historia. Además, recomienda poner un mayor énfasis en las características personales y profesionales que tenga el individuo y que lo hacen ser el más adecuado para el cargo. “Ideal incluir un resumen y objetivo de lo que se desea alcanzar como meta laboral. El resumen debe encantar al que lo lea en no más de 30 segundos”, advierte.

En la entrevista es clave transmitir confianza

Para Carrasco, la entrevista laboral debe ser abordada con un alto nivel de seniority , lo que significa transmitir seguridad desde el minuto uno. “Comunicar verbal y no verbalmente la experiencia validada, los logros y las habilidades de liderazgo, que son tan cotizadas en el mercado”, detalla. Una cualidad que, sin duda, mantienen los adultos mayores, dice.

En tanto, desde Mandomedio comentan que con frecuencia las personas sobre 60 años tienen el discurso de que están vigentes y que aún les queda por aportar. “Pero esto deja entrever todo lo contrario, pues dan luces de que se sienten a la baja”, dice Jiménez. Por lo mismo, recomienda evitar ese tipo de frases. “Su presentación debe ser igual que cualquier profesional: destacar las motivaciones por el cargo, la empresa y que desean ser un aporte real a los desafíos actuales y nuevos que se presenten, dadas la madurez, experiencia y conocimientos adquiridos en toda su trayectoria profesional”, precisa.

Los expertos coinciden en evitar hablar de proyectos de emprendimiento, pues aseguran que al evaluador le puede quedar la inquietud de si dedicará todo su foco en el proyecto de la empresa a la que postula, aunque este es un consejo general para todo aquel en búsqueda de trabajo.

Otro aspecto en el que no deben ahondar los adultos mayores es dar detalles de enfermedades que muchas veces no interfieren con el quehacer diario y laboral. También es importante tener claridad de los cambios de trabajo y motivos de salida de cada experiencia laboral.

Adicionalmente, desde IT Hunter llaman al ejecutivo senior a dejar que el entrevistador tome la iniciativa en la conversación, y luego resaltar su experiencia, fortalezas y logros, y conocer en detalle las fechas de entrada y salida de los empleos pasados.

EN UN PROCESO de selección no es necesario ahondar en detalles de enfermedades si estas no interfieren con su desempeño diario.

Fuente: Economía y Negocios