Un ingeniero de seguridad, por ejemplo, demora en promedio 2,5 meses en colocarse:

Las empresas están requiriendo más profesionales expertos en seguridad informática. La demanda por estos perfiles se ha incrementado en un 20% en lo que va del año, coinciden los registros de las firmas de búsqueda de ejecutivos Robert Half, DNA Human Capital e IT Hunter. En promedio, un ingeniero de seguridad tarda 2,5 meses en encontrar empleo y un jefe de esta área lo hace en promedio en 3,5 meses, mientras la media de todo el mercado ronda los seis meses.

Benjamín Toselli, presidente ejecutivo de IT Hunter, atribuye el mayor interés por estos expertos a los recientes casos de ciberataques masivos. “Nos enfrentamos a softwares maliciosos que son más inteligentes y difíciles de resolver. Por ejemplo, están los ransomware, que en términos generales secuestran archivos y solicitan rescate por ellos. Por eso las organizaciones deben contar con profesionales en este campo”.

Para Irene Rodríguez, gerenta de la división de Ingeniería y Tecnología de Robert Half, el mayor protagonismo de la seguridad informática va más allá de dichas amenazas. “Muchas compañías están haciendo una transformación hacia lo digital y cada vez hay más material sensible en este formato, por lo que su protección se torna muy importante”, dice.

En este contexto, el área ya ha pasado a ser clave en el desempeño de las empresas, coinciden los expertos. “Estas personas deben entender cómo funciona la empresa, para conocer la mejor forma de implementar la seguridad y al mismo tiempo que la información sea accesible a toda la gente autorizada y que se puedan realizar las operaciones. Si se define una norma equivocada, el negocio puede verse afectado”, advierte César Ozzetti, director de Show Me TheMoney, plataforma de DNA.

Empresas medianas han comenzado a requerir estos perfiles

Hasta ahora, en Robert Half solo han recibido requerimientos de grandes empresas para reforzar sus equipos de seguridad informática. Sin embargo, en IT Hunter señalan que han percibido una demanda incipiente de organizaciones de menor tamaño: “Antes se veían firmas que facturaban sobre los US$ 600 millones, pero hoy en día hay algunas que venden cerca de US$ 10 millones que necesitan expertos en la materia”, señala Toselli.

Ozzetti cree que cualquier tipo de organización puede necesitar a estos colaboradores: “Más allá del tamaño de la empresa, si se manipula información digital que es importante para el negocio, debiera haber por lo menos una persona responsable”. Según la experiencia de Toselli, las firmas de menor dimensión tienden a seleccionar profesionales de más bajo rango.

En cuanto a los rubros con mayor demanda, si bien hay coincidencia en que la necesidad por estos colaboradores puede darse en cualquier industria, hay una inclinación hacia el retail y la banca. En BBVA, por ejemplo, hace años vienen desarrollando un plan para hacer frente a las amenazas cibernéticas. Según explican desde el banco, es un tema prioritario para la estrategia de su negocio, por lo que el área de Tecnología de la Información (TI) participa directamente en el desarrollo de cada nuevo producto o servicio ofrecido, para que estos cuenten con los más altos estándares de seguridad.

Sueldos suben entre 4% y 9% anual

En un año, los sueldos máximos se han incrementado entre 4% y 9% entre cargos relacionados con la seguridad en TI. El tope de los gerentes subió de $5,5 millones a $6 millones, el salto más significativo, según los datos consolidados de las tres consultoras. “Hay una preocupación por acceder a gente con más experiencia. Las organizaciones están dispuestas a pagar más para evitar que haya problemas, porque los ciberataques van a seguir pasando”, señala Toselli.

Cristián Ruz, académico del departamento de Ciencias de la Computación de la Escuela de Ingeniería de la UC, ve con buenos ojos que los cargos de mayor preparación estén siendo más requeridos: “La persona encargada de seguridad ya no puede tener un puesto de bajo rango, sino que debe ser un trabajador con una posición importante, que pueda dirigir políticas de integración para que la seguridad esté dentro de cada proceso”.

La gran dificultad al seleccionar estos perfiles es que no existe una carrera asociada, advierten los expertos. Por lo general, son ingenieros comerciales o civiles o incluso contadores auditores, que han ido adquiriendo experiencia en la materia. En la UC, los profesionales que eligen este campo por lo general estudian Ingeniería Civil de Industrias mención Tecnologías de la Información, y hacen cursos optativos de criptografía y seguridad computacional.

Para Ruz, más allá del contenido técnico, se le debe dar importancia al desarrollo de habilidades blandas y liderazgo de quienes se forman en esta área. “La comunicación es clave para impulsar la seguridad y demostrarle al resto de la gente que es importante, pues la mayoría solo lo nota cuando se vulnera. En las empresas, por lo general, no conocen mucho del tema y piensan que nunca les va a pasar, y esa es la idea que hay que tratar de cambiar”, precisa el académico.

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