Los beneficios de formas equipos en el trabajo son innumerables. Empleados más comprometidos, fomento de los liderazgos y mayor productividad dentro de las organizaciones son solo algunos de los más llamativos.

Sin embargo, un equipo de trabajo no solo consiste en reunir a un grupo de personas y hacerlas perseguir juntas un objetivo, requiere de una forma de entender las labores como un trabajo mancomunado con un fuerte énfasis en complejos aspectos como la colaboración, comunicación, coordinación y confianza entre sus integrantes.

Una de las metodologías que los expertos recomiendan para formar verdaderos equipos de trabajo es el Team Building, un método de coaching que busca que los participantes estén compenetrados entre sí, mejoren sus relaciones interpersonales y se sientan identificados y comprometidos con el proyecto común, de forma de que los motive y los impacte positivamente en el resultado final.

Así lo destaca Benjamín Toselli, presidente ejecutivo de la consultora IT Hunter, quien agrega que hoy “el éxito en una organización se consigue, de una manera más rápida y eficiente, mediante esfuerzos mancomunados”.

“Gracias a las diversas dinámicas que se pueden desarrollar con el método Team Building, los miembros de una organización aprenden a comunicarse mejor, conocer sus puntos débiles y fuertes, a confiar en el resto de las personas y a estar más unidos en el tiempo para enfrentar los diferentes desafíos”, señala Toselli.

Jornadas fuera de la oficina

En esa línea, el experto aclara que este tipo de actividades idealmente deben efectuarse fuera de la oficina como en un ambiente outdoor, que puede ser el campo, la montaña o la playa, lo que les permitirá interactuar mejor y desarrollar vínculos en un contexto diferente y sin los distractores habituales.

“El objetivo es que su atención esté enfocada 100% en las dinámicas grupales y ejercicios que se han preparado. La disposición de los participantes, asimismo, debe ser muy positiva, es decir, tienen que jugar los diferentes juegos y mostrar un alto compromiso en cada instancia”, indica.

Entre los demás aspectos positivos que destacan a esta metodología están que fomenta el desarrollo de liderazgos, el trabajo mancomunado tras un objetivo en común y superior, permite a los participantes asumir diferentes roles según la actividad que se ejecute, ayuda a resolver problemas, estimula la comunicación y la integración y permite a las personas conocerse mejor.

“Lo importante es que las actividades de Team Building se lleven a cabo en forma permanente y sistemática en el tiempo, a modo de mantener vivos los objetivos que persiguen y los principios e ideas que abrazan”, puntualiza Toselli.

Fuentes:

El Mercurio

EMOL